Pobreza y Desigualdad Social. Retos para la reconfiguración de la política social

Leticia Cano:
Pobreza y Desigualdad Social. Retos para la reconfiguración de la política social

Reseña realizada por: Esther Raya Diez

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Reseña:

“Las desigualdades socioeconómicas que prevalecen en el país están en el origen de los elevados índices de hambre y desnutrición, de insalubridad y enfermedad, de inseguridad y de violencia que hoy padecemos”. Con estas contundentes palabras el Rector de la UNAM, José Narros Robles, presenta el libro Pobreza y Desigualdad Social, que ha coordinado la profesora Leticia Cano Soriano, Directora de la Escuela Nacional deTrabajo Social de la UNAM.

El libro es el resultado del trabajo presentado en un Congreso organizado por la citada Escuela, que aglutinó a más de 400 asistentes y recoge 36 artículo o ensayos, que desde un enfoque multidisciplinar tratan de buscar estrategias de intervención y atención social que orienten las políticas sociales.

Sintetizar en un libro todas las aportaciones realizadas en un Congreso como el señalado resulta una tarea compleja, implica una labor de selección y organización de textos. Este documento, como señala la profesora Cano, es el resultado de múltiples y destacados especialistas. Pretende ser un punto de referencia útil y eficaz para la instrumentación de nuevas políticas, y erigirse en una aportación importante para el Plan Nacional de Desarrollo.

México es un país con un nivel de desarrollo humano elevado que, sin embargo, como señala la profesora Leticia Cano, mantiene altos índices de pobreza, condiciones estructurales que profundizan las desigualdades sociales y una política social que no encauza los destinos de individuos y comunidades hacia un bienestar duradero”.

El libro se estructura en tres partes diferenciadas. En la primera, titulada Democracia y Desigualdades Sociales: El reclamo al Estado, se agrupan once artículos que desde un enfoque macrosocial de política pública, analizan diferentes situaciones de pobreza y desigualdad que dificultan el ejercicio de la democracia y plantean retos al Estado, en cuanto responsable de garantizar los derechos humanos.

Esta primera parte, cuenta con aportaciones de alto nivel, como la del profesor Rolando Cordero, coordinador del programa universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM. En su contribución titulada Democracia, desigualdad y derechos humanos: el reclamo del Estado, señala que la “desigualdad suele estar asociada, en primer término, con la pobreza, donde se daría cita la vertiente económica con la de la justicia”. Esta conexión implica la distorsión entre economía y sociedad. Asimismo, el autor señala como “a pesar de los esfuerzos estatales en empeñados en reducirla (pobreza) y de la “acumulación social” que el crecimiento económico rápido del pasado permitió, la actual proporción de pobres de todo tipo obliga a reconocer que la de México es una sociedad pobre”. Desde un enfoque de derechos, el autor concluye que el caso de estudio, que “para ser un Estado Social, democrático y de derecho, el Estado mexicano tiene que ser un “estado de los derechos”, en condiciones de asegurar una secuencia de políticas sociales que sean compatibles con un crecimiento económico rápido, sostenido, y financieramente sustentable”.

Elena Medina, Rebeca Robles y Shoshana Berenzon analizan la relación entre pobreza y salud mental, en el capítulo titulado Pobreza y Salud Mental. La enfermedad mental, en México tiene rostro de pobreza e inequidad. Las autoras afirman que la enfermedad mental es más frecuente entre los pobres, por dos razones convergentes: una vida sujeta a mayores vicisitudes y por un menor acceso a los servicios. Finalizan su capítulo haciendo una serie de propuestas con el fin de atender de manera más efectiva a los problemas de salud, tales como el incremento del gasto en salud mental, la capacitación del personal o la creación de casas de protección para enfermos con discapacidad extrema y en estado de abandono.

Otra dimensión de la pobreza es el acceso precario o no acceso al mercado laboral, de esta cuestión se ocupa Raymundo Miguel Campos-Vázquez, en su artículo titulado Pobreza y desigualdad en México: identificación y diagnóstico. Una de las conclusiones que destaca el autor es que la proporción de hogares en pobreza laboral puede variar dependiendo de cómo se defina. Esta cuestión es relevante para analizar la realidad objeto de estudio. Asimismo, el autor señala la necesidad de formentar la oferta laboral femenina, en especial entre los hogares en situación de pobreza.

La pobreza y la desigualdad se manifiestan a través de diferentes exclusiones, como por ejemplo en el acceso a bienes de primera necesidad. Este es el tema del capítulo elaborado por Felipe Torres, titulado El acceso a la alimentación como factor de desigualdad. El autor señala que utilizar indicadores como el de la Canasta Básica de Alimentos “permite reconocer las condiciones límite bajo las cuales se encuentran ciertos sectores sociales, pero también trazar directrices para lograr mejores condiciones de desarrollo”.

El resto de capítulos que configuran la primera parte del libro, se centran en la temática de migración. María Chávez, describe los rostros de la migración, responde a las cuestiones de ¿quiénes son?, ¿a dónde van y de dónde vienen?; Noemí Judith plantea la importancia de la configuración de una agenda migratoria, con un enfoque de desarrollo y de derechos humanos; Por su parte Javier Carréon, presenta a partir del análisis de caso los discursos en torno a la migración laboral, el retorno y la reinserción. Y, finalmente, Guillermo Campos aborda la cuestión de los nuevos actores de la migración y pobreza en México.

Esta primera parte del libro contiene también dos capítulos sobre inserguridad y violencia. René Alejandro Jiménez, Xochitl Daniela Mejía y Cecilia Nemesio, en su capítulo Violencia Social, Seguridad Pública y miedo social, definen los conceptos para comprender el fenómeno. Por su parte Noelia Tello en su artículo titulado La inseguridad, la violencia, el miedo, una espiral antisocial, señala desde un enfoque de Trabajo social, como la atención a la seguridad, en contra de la inseguridad tienen que ver con “el diseño de otro orden social, en el que la inclusión de todos los miembros de la sociedad sea el objetivo”. Para ello, señala la autora, se requiere el trabajo con la comunidad, y creer que es posible recuperar el valor y la dignidad de la vida humana, que somos reciclables, “que la vida no es una mercancía”.

La segunda parte, titulada La Pobreza y la Política Social en México es la más amplia del libro, con un total de diecisiete trabajos, que describen y analizan las políticas sociales relativas al tratamiento de la pobreza en México, desde las políticas asistenciales hasta propuestas participativas y experiencias de desarrollo comunitario.

Mario Luis Fuentes en su capítulo titulado La última y la primera instancias: la asistencia social en México, recorre la historia de la asistencia social desde la época precolombina para plantear en la parte final los desafíos que se debe afrontar en materia de política social y de derechos humanos.
Desde un enfoque empírico, varios capítulos analizan los programas y medidas para afrontar la pobreza y la desigualdad. Así, Alicia Ziccardi aborda la cuestión de Pobreza urbana y protección social ; Leticia Cano y Pedro Isnardo de la Cruz parten del análisis de la pobreza y la desigualdad en el capítulo titulado Pobreza y horizonte de la política social. Los autores destacan cuatro premisas sociales fundamentales para repensar las políticas públicas y sociales: a) alcanzar desarrollo económico con desarrollo social; las pobrezas y desigualdades sociales no son un dato más, tienen consecuencias sociales; c) abordar las desigualdades no sólo como una condición de diferencias entre personas y grupos, sino de establecer las relaciones en el acceso a la propiedad, evitar la disolución de los valores sociales, de los vínculos sociales y no asumir a los otros como una mercancía más; d) En la sociedad polarizada se produce una disolución de los vínculos sociales. Por su parte, Gonzalo Hernández, Ricardo Aparicio, Carlos Mora y Nayeli Salgado presentan un análisis de la situación de la pobreza en el capítulo titulado Medición de la pobreza en México. Pobreza y desigualdad social: retos para la reconfiguración de la política social.

Atender los problemas de pobreza y exclusión social requiere de profesionales cualificados, este es tema es abordado en el capítulo del profesor Golam M. Mathbor, titulado Leading Social Work into the 21st Century. El autor señala las competencias de los profesionales afirmando que “we need to be skillful, gaining trust from various stakeholders and building consensus on shared interests. Partnerships at all levels, from local to international, are crucial in order to become responsive to the necessities of the market in such a globalized world. Por su parte Enrique Contreras, profundiza en esta cuestión en el capítulo titulado El desarrollo local y la identidad del trabajador social ante la crisis de la globalización. El autor señala como el perfil del trabajador social debe fortalecerse a la par del desarrollo de las fuerzas desglobalizadoras como consecuencia de la crisis económica. Para ello es preciso que se eleve la calidad y complejidad de los diagnósticos y la presencia de la opinión pública con discursos informados.

El desarrollo local y la participación ciudadana son objeto de varios de los capítulos de este bloque. Carlos Arteaga en su capítulo Derechos sociales y participación ciudadana. El autor señala que uno de los componentes básicos en la tarea de recuperación y respeto de los derechos sociales debe ser la participación organizada de los sectores a los que está dirigida, para que a partir de sus propios intereses definan y establezcan las líneas programáticas. José Luis Sainz presenta las prácticas participativas que se han desarrollado en México dirigidas al fortalecimiento socioterritorial, en el artículo titulado Expresiones y prácticas recurrentes de la participación ciudadana. Roberto Mellado en el capítulo Participación Ciudadana yTrabajo Social Comunitario para alcanzar los derechos sociales señala como “promover la participación ciudadana desde el Trabajo Social sugiere desenredar nudos, promover la fluidez y eficacia en las transacciones comunitarias, vincular a las personas en redes significativas, garantizar la equidad participativa sin prejuzgar la relevancia de las personas y de los grupos, incorporar a las organizaciones sociales y vecinales (…) y descubrir las redes de los propios grupos y organizaciones autóctonos, pero no para su control, sino para apoyar a que continúen siendo autónomas e independientes.

Estos procesos de participación ciudadana son la base para el empoderamiento de la población y para evitar situaciones de vulneración de derechos, como las descritas en el artículo de Andra Kenya Sánchez titulado Violación estructural a los derechos económicos, sociales y culturales: fuente de desigualdad y pobreza.

La cuestión de la inclusión social es un reto de las políticas sociales. Paulette Dieterlen se plantea el interrogante de si las políticas compensatorias son necesarias o sería suficiente introducir políticas que inserten a los ciudadanos en ciertas actividades productivas en su artículo titulado Políticas compensatorias.Y concluye que las “personas no pueden relacionarse con los sectores productivos si no cuentan con sus necesidades básicas satisfechas y sus derechos económicos y sociales garantizados. Profundizando en la misma cuestión, Francisco Calzada en su contribución titulada La política social compensatoria: Programa de Desarrollo Humano Oportunidades describe el funcionamiento del programa y señala que “no es suficiente juntar a la gente a que escuche información o una plática de salud que luego no incorporará como parte de su vida cotidiana” y añade “Es aquí donde se hace evidente la necesidad de impulsar una intervención en lo social, que resulte importante para transformar esta política social asistencialista transformándola en una política participativa, que tome en cuenta los intereses, necesidades y sueños de la población atendida y, sobre todo, que considere a la población como sujeto activo para construir todo lo anterior.” Este es el gran reto, según el autor.

María del Rosario Silva en el capítulo La Percepción de las políticas públicas desde el Trabajo Social analiza como son percibidas por los futuros trabajadores sociales diferentes campos semánticos vinculados a las políticas sociales, encontrando un peso muy fuerte de la percepción del papel del Estado como garante del bienestar social.

Los cuatro capítulos finales del texto presentan diferentes experiencias de intervención social: Silvia Galeana presenta el artículo titulado Experiencias locales de desarrollo social; Alejandro Chao contribuye con un trabajo titulado Veinte años de experiencias de trabajo comunitario en el estado de Morelos; El articulo de Matt Davies titulado Hacia una ciudadanía inclusiva. Experiencias de participación de personas en situación de pobreza extrema; y finaliza este bloque con el trabajo titulado Organizaciones e iniciativas ciudadanas en México: del formento a las actividades de las organizaciones socio-civiles, a la construcción de políticas para el fortalecimiento y creación de organizaciones sociales, de Eli Evangelista.

La tercera parte del libro, bajo el titulo Desigualdades recoge ocho artículos que tratan diferentes formas de desigualdad desde un enfoque microsocial centrado en grupos o colectivos de población concretos, como son los jóvenes y las mujeres.

El tema de la violencia también es analizado por Jesús Acevedo en La cultura de la violencia. Un desafío para el diseño de políticas compensatorias y por Julia del Carmen Chávez en Violencia de género: una dimensión del terror, donde aporta datos y claves para contextualizar esta problemática. Por su parte, Sonia Frías en Búsqueda de ayuda formal e informal de mujeres que sufren violencia de pareja examina los mecanismos de ruptura con la situación de violencia señalando la importancia de seguir trabajando para garantizar el derecho a vivir una vida libre de violencia.

Guadalupe Jardón con el título ¿Política social con perspectiva de género? Una mirada al Distrito Federal y señala que “no es posible conseguir los objetivos de desarrollo y de integración social sin equidad de género”, y un poco más adelante afirma que “no existen intervenciones sociales “neutras” respecto de género. Si se pretende mejorar la vida de las personas, resulta imprescindible conocer en qué modifica o influye el género en sus oportunidades de acceder a tal mejora.

Como se puede apreciar el libro contiene un surtido número de contribuciones sugerentes para pensar la acción social, las políticas sociales y los problemas que afectan a las personas en sociedad. Abordar la complejidad de la pobreza y la desigualdad social requiere de políticas decididas. Como señala Cano, “el país requiere la definición de una política de desarrollo regional que incorpore una nueva institucionalidad tomando como piedra angular una estrategia duradera de base territorial”. En la articulación de la misma es “necesario rediseñar la política social evitando que las reformas institucionales y sociales se realicen desde la prioridades dictadas por el mercado”. La política social es ante todo una cuestión de justicia social y de derechos humanos y estos deberían ser los principios que las orientasen. Sin embargo, la historia pasada y presente muestra que no siempre estos son los principios prioritarios. Por ello, este libro resulta ser un documento clave para comprender los procesos inherentes a la pobreza y la desigualdad social y la necesidad de disponer de investigación que evidencie las consecuencias en las personas y en los contextos que tienen decisiones políticas no sensibles a los problemas de los seres humanos y, en particular, de los grupos sociales más vulnerables. Ellos son el indicador clave del grado de consolidación de la ciudadanía social en un determinado territorio. El libro es sin duda una contribución inestimable si se quiere avanzar en el futuro en el diseño de políticas basadas en los derechos humanos y la justicia social, tanto en México como en otros países del mundo.

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Ficha Técnica

Título: "Pobreza y Desigualdad Social. Retos para la reconfiguración de la política social"
Autor libro: Leticia Cano
Reseña por: Esther Raya Diez
Número:
Páginas: "133-138"
URL: http://www.comunitania.com/esther-raya-diez-pobreza-y-desigualdad-social-retos-para-la-reconfiguracion-de-la-politica-social/
DOI: http://dx.doi.org/10.5944/comunitania.8.9
Revista: Comunitania, Revista Internacional de Trabajo Social y Ciencias Sociales