La delincuencia en los barrios. Percepciones y reacciones

Alfonso Echazarra:
La delincuencia en los barrios. Percepciones y reacciones

Reseña realizada por: Mª Ángeles Hernández Prados

descargar-pdf Descargar PDF

Reseña:

El libro que se reseña es un claro ejemplo de como las fundaciones bancarias apoyan la investigación social en España. Concretamente, en 1999 la Obra Social “La Caixa” comenzó publicando el estudio sobre inmigraciones en España, y desde entonces hasta el volumen 37 sobre delincuencia en los barrios que nos ocupa en estos momentos, se han tratado temas muy variados como la violencia domestica, la solidaridad familiar, las relaciones padres e hijos, programas intergeneracionales, el alcohol en adolescentes, la inmigración en Europa, la población rural en España, etc. Todos ellos se caracterizan por una revisión actual del marco teórico y antecedentes del problema a tratar, así como una descripción del diseño de investigación, de los resultados obtenidos y de la relevancia para el sector científico y social.

La obra “la delincuencia en los barrios” comienza con una extensa introducción donde el autor además de exponer la síntesis de lo que nos vamos a encontrar en los capítulos siguientes, nos introduce en la influencia que los barrios tienen en las redes sociales que nos constituyen, en los factores que indicen en la violencia percibida en los barrios, así como en la necesidad de proporcionar seguridad para romper el miedo que acaba convirtiendo en guetos a determinados barrios.

En el primer capítulo el autor realiza un recorrido histórico por las distintas investigaciones e hipótesis de la teoría de la desorganización social, ofreciéndonos un amplio abanico de variables que inciden con mayor o menor peso directamente en el orden social del barrio e indirectamente en los indices de delincuencia. El paso de la organización rural a la desorganizacion urbana puso en evidencia que en las ciudades se adquieren valores como la creatividad y productividad, pero también la avaricia, anomia y el comportamiento antisocial. Inicialmente la desorganización urbana y su incidencia en los niveles de criminalidad percibida se asociaba al apego al lugar, a la densidad poblacional, pero algunas ciudades prosperaban y otras no, por lo tanto empiezan a plantearse otras variables como los indices de pobreza, rotación residencial, desestructuración familiar, desigualdades sociales, y heterogeneidad étnica, entre otras.

Como complemento a la teoría de la desorganización social, se contempla la tesis del incivismo de Taylor, fundamentada principalmente en el miedo que ciertos indicadores de desorden social y criminalidad percibida generan en el vecindario, provocando la retirada de los vecinos de la vida comunitaria, la reducción de la vigilancia y la supervisión en el barrio desde mecanismos informales, y actuando de efecto altavoz para la delincuencia real o percibida. De modo que la reputación, el estado y las posibilidades de romper esa percepción de delincuencia y marginalización del barrio, depende en una gran parte a sus vecinos, de su capacidad de cohesión social y eficacia organizativa.

El fomento de la participación en la redes sociales, la participación activa en organizaciones con una estructura y finalidad instrumental claramente bien delimitada, la vinculación y permanencia en instituciones comunitarias como los centros educativos, la vigilancia, la supervisión y el control social informal, la cohesión social, el grado de satisfacción con el barrio, la eficacia colectiva, el refuerzo cultural, la interconexión entre las familias, el apego al lugar y el sentimiento de comunidad, son mecanismos eficaces para evitar el comportamiento desviado y prevenir el delictivo, pero desafortunadamente aunque son un alternativa, en ocasiones escasean. Por lo tanto el reto consiste en propiciar e impulsar este tipo de actuaciones en barrios que por sus características exogenas y estructurales se encuentran en riesgo de desorden social. Concretamente, en la obra se señalan cinco tipos de recursos considerados esenciales para el desarrollo de las redes sociales locales: las competencias comunicativas y organizativas, la confianza en los vecinos, el tiempo pasado en la comunidad, los recursos económicos y la existencia de intereses comunes, aunque lo deja abierto a incorporar cualquier variable ambiental susceptible de influir en estos cinco tipos de recursos, así como otras variables asociadas al nivel de intervención micro y macro.

En esta obra se analiza la criminalidad percibida entendida como “una combinación de la actividad delictiva real y de información visual y anecdótica a disposición de los residentes, como son los de desorden social y físico” (p.70), en los barrios españoles a partir de los datos recogidos en informes estadísticos nacionales. Así pues, se pone de manifiesto que los españoles se preocupan más por el terrorismo, desempleo y economía que por su seguridad ciudadana (violencia), aunque en la comparación internacional, los españoles muestran altos niveles de miedo y riesgo percibido poco justificados porque presentan bajas tasas de delincuencia y victimización, siendo las provincias de Malaga, Sevilla, Cordoba, Madrid, Valencia y Barcelona las que presentan una mayor delincuencia percibida. Son múltiples los signos que hacen visible la delincuencia y que inciden aumentando o disminuyendo los niveles de percepción de la misma. Concretamente en este trabajo se hace referencia al desorden social, el deterioro físico, variables sociodemográficas (varones jóvenes de origen extranjero), niveles de pobreza, indice de delincuencia real, experiencias de victimización recogidas en los medios de comunicación y las vividas en función del tipo de delito, la relevancia geográfica, la fiabilidad de la información, la gravedad, la aleatoriedad, etc. En función a todo esto, el perfil de la víctima se caracteriza por ser mujer de clase baja y con menor nivel educativo. De hecho, las mujeres son las que se sienten especialmente inseguras. Por su parte, el perfil de delincuente se corresponde con el de joven, varón, inmigrante, aunque los nativos presentan mayor porcentaje en delitos de corrupción.

Tras el planteamiento teórico y el estado de la investigación previa, se presentan los resultados obtenidos en el estudio sobre las características locales, el modelo de desorganización social y la delincuencia percibida en los barrios de España, tomando como variables el indice de Herfindahl, los efectos de la concentración o desigualdad espacial, el modelo de recursos de la participación política, nuevas fuentes exógenas de desorganización social y su aplicabilidad al contexto rural. El estudio permite concluir que el modelo de desorganización social se asocia a la delincuencia percibida en las ciudades españolas independientemente de su tamaño poblacional; que la delincuencia se relaciona positivamente con contextos donde impere la desintegración familiar, un largo trayecto al trabajo, una alta densidad poblacional de jóvenes, así como el modelo de urbanización y el alto nivel de actividad comercial del barrio, y en menor medida con el estatus económico y la diversidad nacional. En contraposición la participación electoral muestra una asociación negativa con la delincuencia percibida en el barrio. Por otra parte, a pesar del fuerte nexo entre delincuencia e inmigración impulsado mediaticamente ejerciendo una influencia aumentativa de la percepción de la delincuencia en los barrios en los que la proporción de inmigrantes en la población es mayor, así como datos estadísticos censales del alto porcentaje de inmigrantes encarcelados, los resultados de este estudio resta importancia a la variable étnica, ya que las diferencias se deben principalmente por factores económicos y estructurales.

La utilidad del estudio radica, no solo en el conocimiento de las variables que indicen en la criminalidad percibida de los barrios, sino en la capacidad que tiene de desmontar ciertos prejuicios actualmente sostenidos en la ciudadanía e incluso en los medios de comunicación, que afectan al sentimiento de seguridad, pero también a la integración de ciertos colectivos, así como a las posibilidades de crecimiento socioeconómico de determinados entornos que permita romper la espiral de marginalidad en la que se encuentran sumergidos. A partir de estos datos deberían implantarse iniciativas para paliar los efectos negativos de los factores que se asocian positivamente a la criminalidad percibida e impulsar los factores que se asocian negativamente, promoviendo así la mejora de la vida en los barrios y en las nuevas generaciones.

Difunde Comunitania:

facebook twitter

Ficha Técnica

Título: "La delincuencia en los barrios. Percepciones y reacciones"
Autor libro: Alfonso Echazarra
Reseña por: Mª Ángeles Hernández Prados
Número:
Páginas: "115-117"
URL: http://www.comunitania.com/maria-angeles-hernandez-prados-la-delincuencia-en-los-barrios-percepciones-y-reacciones/
DOI: http://dx.doi.org/10.5944/comunitania.14.7
Revista: Comunitania, Revista Internacional de Trabajo Social y Ciencias Sociales